ENFOQUE DE GÉNERO

El principio de individualización al que se ha hecho referencia hace inevitable la adopción de una perspectiva de género que tenga en cuenta en todas las fases de la intervención –el diseño de los programas, la articulación de los recursos, la atención directa a las personas usuarias, la evaluación de las intervenciones, etc.− las diferentes circunstancias que pueden rodear a mujeres y hombres en situación de exclusión.

En ese sentido, la búsqueda de una igualdad real entre mujeres y hombres exige que las medidas y actuaciones diseñadas para la inclusión social se realicen a partir de una perspectiva transversal, que haga hincapié en los diferentes contextos vitales que hombres y mujeres tienen por el simple hecho de serlo. Ello obliga a adaptar los servicios a elementos tales como la posible presencia de responsabilidades familiares, el mayor impacto de los aspectos relacionales en los procesos de exclusión de las mujeres o la relación entre género, exclusión social y salud mental.

Muchos de los análisis de género de la exclusión denuncian el androcentrismo imperante en la conceptualización misma de la exclusión social y en las herramientas que se utilizan para medirla y atajarla.

La exclusión social afecta de manera diferente a hombres y a mujeres. Distintas investigaciones han acreditado que:

  • Existe una sobrerrepresentación de las mujeres en determinados espacios de exclusión social y el aumento progresivo de las mujeres entre las mujeres pobres.
  • La existencia de itinerarios de exclusión diferenciados en función del género: es decir, las mujeres llegan a la exclusión por razones y procesos específicos condicionados por el género.

Así pues, a la hora de construir un modelo de atención dirigido a personas en situaciones de exclusión, se hace necesario:

  • el rediseño de los procesos y estructuras de trabajo, de forma que se tengan en cuenta las diferentes necesidades, deseos, expectativas, condicionantes y preferencias de las mujeres usuarias de los servicios; y
  • la evaluación de todas las actuaciones desde el punto de vista de la perspectiva de género, entendida como el estudio de las diferencias y desigualdades en los contextos vitales de las mujeres y los hombres.